Chikung y ciencia: beneficios comprobados de esta disciplina milenaria.
- Irene Duque
- 14 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 26 jul 2025
Durante siglos, el Chikung (Qigong) ha sido practicado en China como una disciplina para cultivar la salud, el equilibrio emocional y la energía vital. En las últimas décadas se ha ido extendiendo por Occidente, ganando en celebridad y reputación. Actualmente, más allá de su tradición espiritual y filosófica, la ciencia moderna también respalda sus efectos positivos sobre la salud física y mental.
En este artículo exploraremos qué dice la evidencia científica sobre el Chikung y por qué cada vez más profesionales de la salud lo recomiendan como práctica complementaria a una vida saludable.
Estrés y salud mental
Hoy en día se habla mucho del cortisol, la famosa hormona del estrés. Y es que actualmente se vive con niveles altísimos de estrés y por lo tanto una elevada tasa de cortisol en la población. Recordemos que el cortisol en sí no es "malo" sino una respuesta "normal" ante situaciones de peligro o estrés y en pequeñas dosis. El problema llega cuando se vive con él en largos periodos de tiempo.
Un metaanálisis publicado en BMC Complementary Medicine and Therapies (2020) encontró que la práctica regular de Chikung tiene efectos moderados a significativos en la reducción del estrés y la mejora del bienestar psicológico.
La combinación de respiración lenta, movimientos suaves y atención plena activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo así la activación de cortisol y facilitando un estado de relajación profunda.
Salud cardiovascular
El Chikung ayuda a reducir la presión arterial y mejora la circulación. Al ser una práctica de muy bajo impacto, es ideal para personas mayores o con enfermedades crónicas.
Según una revisión de estudios publicada en el Journal of the American Geriatrics Society (2017) el Chikung puede contribuir a una mejor función cardiovascular, reducir la presión arterial y mejorar la calidad de vida en personas mayores.
Fortalecimiento del sistema musculoesquelético
Aunque los movimientos sean suaves, la práctica continuada de Chikung ayuda a mejorar el equilibrio, la fuerza muscular y la flexibilidad. Por eso es una herramienta tan eficaz para prevenir las temidas caídas de las personas mayores, así como para aliviar el dolor crónico de algunas enfermedades cada vez más frecuentes, como son la artrosis o la fibromialgia.
En un ensayo clínico de 2016, (Universidad de Medicina de Berlín) se observó que las personas con artrosis que practicaban Chikung experimentaban menos dolor y mayor movilidad que el grupo de control.
Mejora del sistema inmunológico
Otro de los aspectos interesantes que se han comprobado científicamente en la práctica regular de Chikung está relacionada con el sistema inmune: el Chikung puede aumentar la producción de linfocitos T y mejorar la respuesta inmunitaria. Uno de los estudios que lo demuestran fue el realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que mostró que un grupo de adultos mayores que practicaban Chikung regularmente tenían niveles más altos de marcadores inmunológicos relacionados con la defensa contra virus y bacterias.
Ralentización del envejecimiento celular
Sí, incluso a nivel celular, el Chikung tiene efectos interesantes. Se ha observado que puede aumentar la actividad de la telomerasa, la enzima que protege los extremos de los cromosomas, relacionada con el envejecimiento. En un estudio publicado en Integrative Cancer Therapies, se halló que quienes practicaban Chikung durante 12 semanas mostraban un aumento significativo en los niveles de telomerasa en comparación con el grupo control.
¿Por qué funciona el Chikung?
Desde la perspectiva científica, se observa que los beneficios del Chikung provienen de su efecto regulador sobre el sistema nervioso autónomo, su capacidad para reducir la inflamación y su impacto positivo en el estado emocional. Desde su raíz oriental, el Chikung permite liberar el estancamiento del Qi (energía vital) y restaurar la circulación armoniosa entre cuerpo, mente y emoción.
En definitiva, estos son los principales beneficios del Chikung que la ciencia respalda:
Reduce el estrés y la ansiedad
Mejora la calidad del sueño
Disminuye la presión arterial
Fortalece el sistema inmune
Mejora el equilibrio y la movilidad
Alivia dolores crónicos
Promueve el bienestar emocional
Puede ralentizar procesos de envejecimiento celular
Probarlo puede ser un cambio en la vida
Practicar Chikung solo aporta beneficios. Lo importante es su práctica regular: es preferible que sean 10 minutos al día a que sea esporádico. A medida que nos hacemos mayores, a veces disponemos de más tiempo libre y menos salud, por lo que la práctica del Chikung suele ser atractiva en esta fase de la vida. Sin embargo, cuanto antes empecemos, antes nos beneficiamos de sus efectos y aprendemos a cultivar nuestra salud y bienestar para disfrutarlos durante muchos años.
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